Una experiencia educativa con niños: Dinámicas de comunicación
El grupo capacitador llega al Hogar de Cristo -una casa especializada en niños de la calle- antes de la hora acordada para acondicionar el ambiente físico de intervención. La asistenta social nos recibe y nos concede un salón de clases, con sillas, mesa y pizarra. Nuestra primera sesión decidimos hacerla en un salón para crear un ambiente más privado en el cual se logre mayor cercanía con los niños estableciendo mayor calidez, además de tratar de conseguir un mayor control sobre el grupo.
Nuestras dinámicas exigían un círculo como forma del grupo a capacitar, por ello se juntaron todas las sillas a las paredes, dejando un amplio espacio en el medio.
Gradualmente comenzaron a llegar los niños, conforme eran las dos de la tarde, hora programada para el inicio de nuestras dinámicas. Al llegar, muy pocos de los niños se acercaron a saludarnos o a observar lo que hacíamos: terminábamos de arreglar nuestros materiales sobre una mesa. La reacción de los niños al comienzo, debido al desconocimiento y a la desconfianza, fue un poco indiferente. Sin embargo, se llevó una pelota de fútbol para el juego, que emocionó bastante a los niños. Convirtiéndose la pelota en un instrumento que permitió ciertos lazos de gratitud y confianza. Se pusieron a jugar en medio del salón a “las cabecitas” y a pasar la pelota, mientras, aprovechamos el ambiente alegre que se había forjado y comenzamos a acercarnos a cada niño para preguntarle su nombre, y escribirlo en una tarjeta colgándosela en el cuello.
Luego de identificar a cada niño por su nombre, cerramos la puerta del salón y pedimos la pelota para dar inicio a nuestra primera sesión de capacitación.
Los niños se sentaron en el piso formando un círculo. El grupo capacitador se presentó en conjunto, dijimos nuestros nombres y consecutivamente expusimos el motivo de nuestra presencia allí.
En el recojo de saberes previos se expuso el tema a tratar ese primer día: La Comunicación Verbal y No verbal. Para esta segunda parte se utilizó la técnica de lluvia de ideas preguntándoles ¿qué es comunicarse? y ¿cómo nos comunicamos?, surgieron varias respuestas: “es hablar”, “explicar algo”, “no sé”, etc. Se dividió la presentación de la nueva información en 3 partes. Primero se explicó el concepto básico de la comunicación: “la acción de transmitir una idea o información entre 2 personas o más.” Y se distinguió entre comunicación verbal (oralmente) y comunicación no verbal (gestual, cuando no se habla). Segundo, se identificaron los componentes básicos de la comunicación: emisor (el que habla), receptor (el que escucha) y el mensaje (la idea que se quiere decir). Y tercero, se expusieron las barreras de la comunicación: los ruidos, enfatizando en esos otros ruidos que se provoca al no escuchar. La atención de los niños fue gradual, mostrando bastante interés por participar más (alzando la mano algunos y otros hablando a viva voz) cuando conocían lo que el grupo capacitador decía.
El objetivo era expresarse y a la vez conocer básicas percepciones de los niños sobre ellos mismos y sobre sus amigos. Sin embargo, solo se llevó a cabo la primera rueda por que los niños se distrajeron fácilmente, y además que surgieron diversas bromas que causaron el desorden. Todos los niños se presentaron, se formó la telaraña (que causó interés por la maraña del hilo) y se terminó pidiendo que se deshiciese el enredo y uno lo entregase en forma de ovillo. Una experiencia interesante.