MOTIVANDO LA LECTURA EN LOS NIÑOS
Wednesday August15, 2007 2:35 pm
Ante todo, es importante poder recalcar que el verbo leer no admite la forma imperativa, es decir que si a un niño o niña lo obligamos a leer, se sentará delante del libro pero no podrá concentrarse, ya que su pensamiento se irá con él a recorrer otros paisajes más interesantes para él.
Los niños pueden ejercer el aprendizaje de la lectura con diversos métodos, sin embargo, el gusto que se genera por la lectura está más vinculado a la vida misma y al afecto hacia ella.
Como un primer paso, debemos señalar que el gusto por la lectura surge desde el momento en que los niños se acercan a los libros y a las canciones que les proporcionan con amor sus padres. Este proceso se inicia cuando sentamos a nuestros hijos pequeños en nuestras piernas o cuando los ponemos en nuestro regazo y nos disponemos a contarle cuentos o a cantarles alguna canción para que se duerman.
Si regresamos un poco a nuestra experiencia en la niñez, recordaremos con mucho afecto aquellos cuentos que nos contaban nuestros padres o abuelos. Son estos mismos cuentos los que se deben contar a nuestros hijos, luego de ello, veremos que se va a producir un ambiente mágico, ya que el alma del niño podrá captar las mismas sensaciones agradables que quedaron grabadas en nosotros cuando éramos niños.
Existe también la opción de los libros que se encuentran en formatos diferentes al habitual como en CDS o casetes, los cuales brindarán mucho ayuda en este proceso, pero que sin embargo no podrán sustituir las palabras que puede pronunciar un padre al momento que se le relate a los niños, ya que las palabras que salgan de nosotros van a ser palabras con el corazón.
La edad apropiada para realizar este proceso es hasta los 7 años de edad, donde conviene ofrecer a nuestros hijos la menos unos minutos al día de dicha experiencia. Como a esa edad, la lectura no es un aspecto que dominen a cabalidad, debemos de generarles modelos para que puedan incorporar el ritmo la música y la poesía del relato.
En el mercado editorial, existen muchos libros, entre ellos buenos y malos, es por eso importante que revisemos los libros antes de comprarlos para que respondan a ciertos criterios educativos importantes. En el proceso de lectura, no todo vale.
Para lograr el interés en los niños, también es importante que los padres vayan acompañados de sus hijos a las librerías, en especial a reuniones de cuenta cuentos, para que los hijos puedan apreciar a los padres en ese ámbito y surja en ellos la necesidad de imitarlos, es de esta manera que la lectura se va a ir convirtiendo poco a poco en un placer y consecuentemente en un hábito.
Un libro puede ser un buen regalo para los niños, pero debido al costo excesivo de ellos, las bibliotecas son una buena alternativa. Asimismo, es importante que los niños posean libros con temas variados que se encuentren por toda la casa.
Al ser la lectura un hábito placentero, debemos permitir a los niños la opción de poder dejar de lado un libro cuando no se sientan enganchados por ellos, o simplemente dejarlos que avancen unas cuantas páginas para que luego decidan dejarlo o no. Si los forzamos a terminar de leer un libro que no les haya gustado, es muy posible que fomentemos todo lo contrario a la lectura.