LA INFLUENCIA DEL FACTOR ECONÓMICO EN LA EDUCACIÓN
Sin duda alguna, en estos últimos años, el dinero ha sido una factor muy importante a tomar en cuenta para la educación. No importa si asistes a una escuela privada o pública, de todas maneras, es necesario que proporciones una cantidad de dinero. Por ello, vemos que aún existen muchas personas que no tienen acceso a la educación, ello por el simple hecho de no tener el dinero suficiente.
Se supone que la educación es un derecho al que todos deberían acceder sin ninguna excepción. Somos testigos de que las autoridades recién elegidas siempre se refieren a este aspecto con total seguridad, pero en realidad esa voz no se hace escuchar en todos los lugares. Cada vez se conocen miles de injusticias, pero también vemos que las autoridades respectivas hacen oídos sordos a esos reclamos.
En realidad, por más que las instituciones sean estatales, de todas maneras es necesario dar una determinada cantidad de dinero. Sobre todo cuando se requieren de nuevas herramientas para la enseñanza y mejorar la implementación en las diversas áreas de la escuela. Además, en la mayoría de casos, el apoyo del gobierno no es el adecuado y, por ello, se hace necesario establecer un cobro mínimo.
Pero, en estas circunstancias, también se debe evaluar la realidad de aquellos estudiantes que sólo tienen dinero para comer, vestirse y tener un hogar. Ellos aún dependen de sus padres y se matriculan en una escuela con la esperanza de que recibirán una educación sin costo alguno. Lamentablemente se dan cuenta que esa posibilidad muchas veces es absurda, ven que el dinero es un factor importante.
Asimismo, la situación es peor cuando se trata de niños trabajadores, quienes muchas veces tienen que mantener a su familia. Los que llegan a estudiar son realmente una cantidad mínima y mayormente lo hacen por la insistencia de las personas que los rodean, como sus vecinos o amigos del barrio. No cuentan con el apoyo de sus padres, ya sea porque están enfermos o simplemente los abandonaron.
Es en estas dos situaciones que las autoridades educativas deberían tener una participación directa y solucionar lo más pronto posible un problema que ya lleva varios años. Los medios de comunicación nos muestran que se crean más universidades, se construyen más escuelas, la tecnología llega a las instituciones educativas, etc., pero siguen existiendo niños y adolescentes que no pueden estudiar por falta de dinero.
Es el mismo problema que ocurre en las ciudades más alejadas de las grandes capitales. Pueden funcionar muchas escuelas y hasta universidades, pero lamentablemente los profesionales que se encargan de esa enseñanza no son de primer nivel. Esa nominación sólo está reservada para las instituciones privadas y aquellos estudiantes que tienen una situación económica estable. Claro, sólo gracias a sus padres.
En realidad, les corresponde a las autoridades analizar todos estos ejemplos y, asimismo, ofrecer la ayuda correspondiente. Lograr que el dinero no sea el principal impedimento en la educación, por el contrario; ellos deben ofrecer la ayuda económica necesaria y, con ello, todas las personas –sin excepción- accedan a una educación de primer nivel.