La importancia de la influencia, el poder y el liderazgo en las organizaciones
Friday December7, 2007 9:46 am
Según algunos autores, existen cinco bases distintas del poder y la influencia que una persona puede usar para influir en otra: Una de ellas es el poder legítimo. Este se da, si es aceptado por el individuo, la organización y el agente. También, podemos encontrar al poder experto. Este se basa en la autoridad de los conocimientos. Además, tenemos al poder carismático. Este tipo se da por el poder de identificación, por el atractivo de una persona o grupo. Otro tipo de poder es el premiador. En este caso, lo que se ve es la aptitud del líder para recompensar al seguidor. Por último, podemos mencionar al poder coercitivo. Aquí, lo más determinante es la aptitud del líder para castigar al que se le opone.
El liderazgo es el esfuerzo por influir en el comportamiento de los otros para cambiarlo en orden de alcanzar los objetivos organizacionales, individuales o personales. Se debe diferenciar entre el liderazgo intentado, el fracasado, el logrado y el eficaz. Este último se percibe cuando se supone que el cambio de opinión es provechoso. Para que el liderazgo tenga éxito, el seguidor debe ver algo en la propuesta que le atraiga. Debe participar de un intercambio social con el líder. Los tipos de liderazgos que podemos encontrar son los que se orientan hacia el empleado, hacia la proximidad de la supervisión y hacia la consideración. En sí, lo más importante no es lo que los líderes hacen, sino lo que sus subordinados interpretan de sus acciones. El liderazgo más apropiado depende exclusivamente de la coyuntura.
De otro lado, el papel que cumple el director en la organización es fundamental para su correcto funcionamiento y desarrollo. Un concepto simple que podríamos mencionar en este caso es el que se relaciona a una persona que dentro de una organización formal tiene a sus órdenes al menos a una persona. Las funciones que tiene radican en que partícipe en el flujo de trabajo externo: aquí es donde el director pasa la mayor parte del tiempo tiene relación con sus iguales y personas externas a la organización. En sí, la posición del líder debe ser la de una autoridad formal sobre otras personas. Su liderazgos puede estar guiado hacia una relación más estrecha con sus subordinados. Para que de esta forma, de manera mutua, tanto estos últimos como el líder puedan responder a las iniciativas particulares que tengan. Lo ideal es que se actué en niveles verticales y laterales para que así la comunicación y la interrelación en la empresa sea más eficaz. Asimismo, el líder también debe observar las actividades de los otros. En sí, esta función se superpone a las otras dos. El director debe ser observador formal e informal para determinar como van las cosas.
Lo que se propone aquí es que la definición normal de un director (planear, organizar, dotar de personal, dirigir y controlar el trabajo de sus subordinados) no basta para explicar las funciones a fondo de un director. Lo ideal es que las funciones verdaderas sean: servir como mecanismo de enlace por medio del cual se mantiene el equilibrio entre los subsistemas.
Cabe señalar que, los estudios empíricos realizados, colocados, demuestran que los directores no pasan el mayor tiempo con sus subordinados, sino lo dedican a las relacione internas y externas del flujo de trabajo. Haciendo más efectivo su rol desempeñado.