La educación constante
Thursday January24, 2008 1:04 pm
Alcanzar un puesto laboral alto o medianamente alto no disminuye nunca las expectativas personales, sino todo lo contrario, amplia el panorama de visiones, objetivos y metas por alcanzar de una persona. Llegar a un nivel en el que ya no sea necesario continuar con estudios profesionales que afiancen la perspectiva profesional conlleva bastante tiempo, dedicación y mucho trabajo.
La educación a distancia es una de las herramientas más novedosas y una de las más valoradas para quienes por motivo de trabajo y falta de tiempo, no pueden llevar estudios especializados, maestrías o actualizaciones profesionales en universidades o institutos con mayor prestigio y reconocimiento del mercado. Otra opción es el acceso a clases por las noches o los fines de semana, de lo contrario la espera de las vacaciones para reemplazarlas por cortas semanas de actualización profesional también resulta una opción, quizás la menos placentera al tener que abandonar las merecidas vacaciones, pero quizás también el esfuerzo y el despojo del relajo por un tiempo conlleve a merecidas retribuciones profesionales, que de algún manera aseguraran un futuro más prospero y estable para la familia. El destierro al olvido de las vacaciones y de los fines de semana en casa y relajados de trabajo, puede beneficiar a largo plazo y se precisa una elección acertada sobre la calidad de los estudios que se desea seguir, de la permanencia del estudio en la demanda laboral, y de las posibilidades que muchas veces las propias organizaciones donde se labora confieren a sus empleados.
Hace unos años conocí a un tipo en Barcelona, el sujeto era periodista y se dedicaba a la reportería de uno de los diarios más importantes de esa ciudad, además colaboraba en un portal Web realizando especiales periodísticos que publicaba quincenalmente. En su tiempo libre –que no era mucho y quizás era el suficiente si contaba como tiempo libre las horas de sueño-, se dedicaba a ser corrector de estilo, trabajaba en varias editoriales de España, en todas al estilo free lance. Sumado a todo lo que hacia, estaba su pasión más grande, la literatura. Cuando lo conocí estaba dedicándose a al escritura de su primera novela, una extensa publicación de crónicas y reportajes periodísticos recopilados durante casi diez años y convertidos en una novela policíaca gracias al arte de la ficción.
Mi amigo me contaba que desde que dejó la universidad no volvió más, se había dedicado desde entonces a trabajar y a trabajar sin importarle demasiado los títulos o estudios llevados en paralelo, pensaba que con la experiencia que poseía trabajando en diferentes medios y en distintos tipos de periodismo, era más que suficiente para que cualquier medio de comunicación estuviera dispuesto a matricularlo en sus filas. El tiempo le demostró que estaba equivocado. Si bien su experiencia era relevante, cuando quiso intentar algún trabajo en medios internaciones le fue difícil el acceso debido a que la mayoría de medios exigía requisitos imprescindibles para puestos que él tentaba. Fue así que tuvo que darse un tiempo en su atareada agenda laboral para dedicarse a la actualización de ciertos cursos, lo hacia mediante el formato de educación a larga distancia. No le fue difícil debido a todos los conocimientos pragmáticos que había adquirido en su experiencia, simplemente se trataba de formalizar todo eso y maximizarla.