El aprendizaje y la motivación en el proceso educativo
Wednesday January30, 2008 10:46 am
Aprender es el acto mediante el cual asimilamos experiencias para poder aplicarlas cuando sea necesario, es una capacidad por la cual los seres humanos adquirimos información necesaria para poder desarrollarnos e interactuar con nuestros similares correctamente. Esta capacidad de aprendizaje depende básicamente de dos factores, el factor personal y el factor social. Dentro de estos factores podemos encontrar a las experiencias previas y los demás conocimientos, es decir a todas las experiencias asimiladas con anterioridad y que poseen características similares a la información que vamos a recibir en determinado momento. Las experiencias previas nos permiten asimilar de manera más rápida cualquier información, ya que al tener experiencias parecidas, nuestro grado de afinidad con dicha experiencia aumenta y se hace más factible su aprendizaje. Los conocimientos previos se convierten en referentes para conocimientos nuevos, son como precedentes a los cuales nos referimos para entender lo novedoso. Otro factor importante hace referencia a las capacidades cognitivas como la atención y el razonamiento, que permiten que el aprendizaje se lleve a cabo. Las experiencias como factor determinante en el proceso de aprendizaje también se resaltan con notoriedad, estas experiencias anteriores se dan por la observación, la lectura, la escritura y la adquisición de habilidades de procedimiento, es decir, que mediante la experiencia aprendemos las formas y maneras adecuadas de comportamiento ante una situación determinada. La acumulación de experiencias conlleva a formar una especie de archivo mental en el que identificamos semejanzas con las experiencias novedosa, así tenemos ya un registro similar a lo acontecido como novedoso y nos hacemos ya de un referente para poder condicionar nuestro comportamiento, asimilamos la experiencia nueva y la aprendemos relacionándola a lo que ya tenemos aprendido.
Pero si hay algo que surge con suma importancia y destaca entre los factores, es la motivación, es decir el grado de intensidad con que una persona realiza un determinado aprendizaje. La motivación puede determinar el tiempo y el esfuerzo que un individuo dedique a una determinada experiencia, puede determinar si el aprendizaje se da de manera integra o parcialmente, puede ser vital para llegar a cumplir una función determinada, puede incluso, determinar si la información recibida en el proceso de un determinado aprendizaje se vuelve un conocimiento perdurable o si simplemente se hace temporal y luego pasa al olvido.Ahora, el nivel de motivación que un individuo pueda tener frente a un determinado aprendizaje, puede depender de muchos factores, estos factores pueden reducirse a los personales y a los sociales. Los factores personales que determinan el grado de motivación de un individuo son la personalidad, la fuerza de voluntad, los anhelos, los sueños y todo el inconsciente que aborda el pensamiento de cada individuo. El segundo factor, el social, se ve determinado por el medio en el cual el individuo lleva a cabo el aprendizaje, es decir, las influencias, el clima en que desarrolla la actividad, las herramientas con las que cuente y los métodos de enseñanza utilizados en el proceso. El factor personal es formado en los primeros años del individuo, ya sea principalmente por influencia de la familia y por la interacción con su medio (la escuela, los amigos, los medios de comunicación, etc.). Entonces, para un proceso educativo en el que se busque la optimización del mismo, es importante tomar en cuenta la motivación del individuo, razón por la cual resulta necesaria una clara concertación en la implementación y actualización constante en el tema de metodología y didáctica para la educación.