Características de las hinchadas conocidas como Barras Bravas
Son organizaciones juveniles que están compuestas básicamente por hombres. Sin embargo, desde hace algunos años se ha incrementado ostensiblemente el número de mujeres que también asisten. Las edades en las que fluctúan sus miembros oscilan entre los trece y veintiséis años. Asimismo, se puede añadir que las barras bravas son multiétnicas y transclasistas. El primer término se debe al hecho que las personas que las integran provienen de todas las razas, mientras que el segundo deriva de la no pertenencia a un segmento socio económico específico de la población.
De otro lado, la vestimenta que utilizan al momento de ir a los estadios es sumamente simple. En casi todos los casos se repite. Jean, zapatillas y el polo del club por el que simpatizan. Estos aún no saben lo que quieren para su vida y casi siempre actúan por imitación. En la mayoría de los casos provienen de hogares pobre cuyas familias están destruidas por una serie de aspectos que ya conllevan a un análisis mas detallado. A raíz de estos problemas, muchos de estos jóvenes buscan un escape y lo consiguen en las barras. En ellas logran satisfacer la necesidad de identificarse con algo y por encima de todo pueden darle un sentido a sus vidas.
Esto se ve reflejado en el aliento incesante que cada domingo realizan estos muchachos. Durante los noventa minutos que dura el juego no existe otra cosa en el mundo más importante que alentar al equipo de sus amores. Sin embargo, a pesar que muchos creen lo contrario, estos grupos de jóvenes conocidos como barras bravas están muy bien organizados. Se reúnen un día a la semana hasta altas horas de la noche para coordinar la forma en que apoyarán al equipo en el próximo partido, así sea en su lugar de origen o en otra localidad. Mucho depende de donde se vaya jugar el partido. Además, este grupo de líderes se encargan de negociar y conseguir el número de entradas de la barra para cada encuentro.
En sí, todas las vivencias que experimentan las diversas barras a nivel mundial hacen que se vuelvan más compactas. Además, con el correr de los mes o años, consiguen alcanzar una estructura que les permite subsistir de manera ordenada. El problema está cuando confunden el aliento con la violencia y es allí cuando se generan los problemas. En muchas partes del mundo, la violencia y los desmanes no se generan solo por un tema meramente deportivo. Allí, entran a tallar otros aspectos. Aspectos que al analizarlos de manera detenida nos podrían dejar sorprendidos. Por ejemplo, hay partidos de fútbol conocidos como clásicos, o sea las rivalidades más encarnizadas, que se dan por motivos religiosos o políticos. En el primer caso está el clásico escocés. En ese partido, tenemos al Celtic que es un equipo católico contra el Glasgow Rangers que es un equipo protestante. La violencia que se ha dado en estos partidos ha sido notoria. Han habido muertes y desmanes por doquier. En el otro caso, o sea, por el político, está el clásico romano entre la S.S. Lazio y el A.S. Roma. Aquí, el primer equipo se dice que tiene tendencia hacia la derecha mientras que su rival de toda la vida hacia la izquierda. Al igual que en el clásico escocés, la violencia, las muertes, y los desmanes nunca han faltado. Estos dos casos ejemplifican que la aparición o afianzamiento de las barras bravas no solo se da por motivos familiares. Entran a tallar otros de tanta importancia como ese. En sí, puede haber un prototipo o un molde de un barrista, sin embargo, siempre se debe tener en cuenta que este variará dependiendo del lugar de procedencia de la persona. Mucho tiene que ver sus características sociales, culturales y políticas. Todo lo dicho anteriormente se da en Europa. En el caso particular de Sudamérica, los problemas son más de corte familiar. Por eso, así los inconvenientes se generen en ambos lugares, lo que se debe lograr es llegar a alcanzar una cultura de respeto por los gustos de los demás. En este caso, el gusto o la afición por un equipo de fútbol. Al final, eso es lo que cuenta.