Aprendiendo a aprender con el apoyo de la lectura
Monday February4, 2008 10:56 am
La metodología que la educación desarrolla como parte de su plan para el aprendizaje, se centra específicamente con las actitudes y las capacidades que el educador tenga y sea capaz de formular para hacer el proceso de aprendizaje más efectivo. Llevar al niño a la escuela o que vaya por su cuenta cuando ya es mayor, no asegura una educación de alta calidad, mucho menos llevarlo a un centro educativo especializado o con una pensión mensual que justifique todo lo que, en teoría, el niño va a aprender en el transcurso del año.
Que lo que el maestro enseña es importante, es importante. Que lo que se aprende repitiendo y a veces a la fuerza es importante, es importante; que lo que se aprende en un trimestre se olvida en el siguiente, eso también debería ser importante. Porque la educación –puedo asegurarlo desde el tiempo en que yo mismo fui testigo de lo que aquí afirmo-, se hace lenta e incluso bastante inútil cuando se hace forzada, como todo en esta vida, lo que se hace sin ganas termina por ser algo que no queda, que se olvida fácilmente o se deposita en el baúl de los vagos recuerdos. ¿O existe alguien en este planeta que no recuerde el nombre de su madre o el variado numero de su identificación personal?, no existe, porque lo que nos es útil y lo que nos es apreciado, no lo olvidamos fácilmente. El memorismo y la obligación de estudiar algo para pasar de año y no ser reprendido por los padres, es el fundamento principal de quienes estudian, darse cuenta de que aquello no es la razón para esforzarse les lleva tiempo, casi cuando ya la escuela pasa al recuerdo y cuando la educación superior se aferra al presente, entonces el fundamento se tiñe de interés, porque el estudio se vuelve la mejor oportunidad para poder realizarse personalmente. La educación es considerada como la manera más segura de alcanzar lo que se traza en la vida, ya sea profesional o económicamente. Entonces educarse se vuelve para muchos una necesidad, una obligación y un paso para alcanzar el siguiente. Pocas veces llega a ser un placer. La educación, al nivel que sea, se vuelve un sacrificio, un conglomerado de esfuerzos y desprendimientos de recreativos que, vistos en un futuro distante, serán recompensados con una vida tranquila y estable.
Entonces pienso en la lectura para evitar esto, para evitar que desde pequeños veamos a la educación y a todo su proceso como una obligada y aburrida tarea diaria. Porque la lectura permite aumentar las expectativas sobre el desarrollo personal de manera entretenida, porque la lectura brinda capacidad de análisis y de síntesis con el asiduo mantenimiento de tan provechosa característica. La lectura resuelta y convencida por parte del infante le ampliará, sin dudas, la curiosidad y las ganas por saber más, por conocer más; y le incrementará también la capacidad de atención y de concertación. Al mismo tiempo ampliará sus conocimientos ya sea históricos, geográficos o de la ciencia o rama que disponga concentrar su atención. La lectura permite el desarrollo de la creatividad y la imaginación, permite ver con agrado lo que normalmente se piensa, es una obligación.